domingo, 28 de abril de 2013

La Realidad Post Electoral

Antes que nada, debemos entender e interiorizar una realidad: el 14 de Abril hubo un fraude electoral.

En base a esto, es importante entender algo. Dentro de su trayectoria reciente, la oposición venezolana no ha sabido manejar su perfil político, y con esto me refiero a un tema de actitud. Al enfrentarse a un régimen con claros rasgos de totalitarismo, el adversario no puede ser discreto en sus palabras, no debe ser ambiguo, relativo, expectante, sino al contrario, debe ser decidido y firme.

Este perfil es el que recientemente ha adoptado Henrique Capriles luego del fraude electoral, pero sin embargo parece que esto no es suficiente. La MUD, y su líder Capriles, sufren de un impedimento mental, un temor maligno que los limita, y este no es mas que el miedo en declarar abiertamente el carácter dictatorial de este gobierno.

Este "tabú", por decirlo de alguna forma, ha sido constantemente una camisa de fuerza para la oposición. La alternativa democrática no ha querido aceptar de forma plena que nos encontramos frente a un sistema autocrático que ha secuestrado el Estado de derecho, torciendo las instituciones y regalando la soberanía a los hermanos Castro.

Esta situación es la primera incoherencia política de Henrique, que no termina de aclararse, a pesar del lenguaje directo y tajante de estos últimos días. De esta debilidad, se despliegan el resto de errores practicados por la oposición. Es momento de entender que apelar a la institucionalidad es arrojar los esfuerzos en un saco roto, porque es el adversario quien las manipula a voluntad, y de hecho, lo hace de forma descarada, sin disimulo, con una sonrisa de burla frente a la impunidad. Mientras mas rápido se acepte esta situación, mas rápido se podrá actuar. Quede claro aquí que no es un llamado al golpismo y a la insurrección, es un llamado a entender y aceptar la realidad del país.

No obstante, el devenir político nos ha arrojado un régimen moribundo. El día en que se anunció la muerte de Hugo Chávez, se decretó la muerte de este penoso gobierno. Dentro de los muchos errores cometidos por el difunto, tal vez el mas grande fue el abusar de manera desproporcionada del personalismo y la emocionalidad del venezolano, ya que con esto logró igualar el proyecto político con su vida.

Es mas que evidente que la "Revolución" no es tal cosa, solo fue (sí, fue) un régimen netamente personalista sostenido en la columna petrolera. Chávez no permitió el crecimiento de otro liderazgo fuerte dentro de su movimiento, y esto trajo como consecuencia la falta de un sucesor capaz de administrar las líneas políticas del chinocastrismo.

El chavismo es un cuerpo acéfalo, es un símil perfecto del insecto que termina sin su cabeza, y que cuyo cuerpo continúa moviendose por un par de días, hasta morir por inanición. el fin de este régimen es una certeza profunda, y para eso no es necesario ningún esfuerzo, ya que su propia condición nos indica la cercanía de su muerte. El elemento a considerar es el tiempo, y con él, las consecuencias de la duración de esta agonía, ¿Qué tanto puede durar el cuerpo sin cabeza? solo precisa de un empujón para caer, pero he allí la dificultad, pues nadie se atreve a dar el tiro de gracia.

El camino tomado por Henrique ya está definido, y es claro que será destruido por la maquinaria roja, y esto sin siquiera precisar de mayor fuerza, sino solo dejando que el tiempo burocrático erosione la intensidad del movimiento. la única respuesta a la fluidez de esta salida está en la gente, y no digo esto con una visión que proyecte organización, planificación, los tan temidos actos de calle. Me refiero a la respuesta espontánea que surgirá de ambos lados, unos, por tener el "chip" del robo electoral ya implantado, y otros por la aceptación plena de la muerte y el rechazo a la ineptitud infinita de ese adefesio que responde al nombre de Nicolás.

@politicayvision










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